Premio Príncipe de Viana a la solidaridad

Premio Príncipe de Viana a la Solidaridad 2011
Manuel Elkin Patarroyo

El Premio Príncipe de Viana de la Solidaridad se ha otorgado al profesor Manuel Elkin Patarroyo, en reconocimiento a su labor durante más de 30 años dedicado a la búsqueda de soluciones para las enfermedades que afectan principalmente a los habitantes de los países en desarrollo, mediante la obtención de vacunas, y en especial contra la malaria; enfermedad que sigue amenazando al 40% de la población mundial, toda ella en los países más pobres del planeta. El Jurado ha valorado la apuesta del profesor Patarroyo por que las vacunas y medicamentos lleguen a las personas que más lo necesitan a un coste accesible.

El profesor Manuel Elkin Patarroyo es médico por la Universidad Nacional de Colombia (1971), con estudios de postgrado en las Universidades de Yale y Rockefeller de Nueva York (Estados Unidos de América) e Instituto Karolinska (Estocolmo, Suecia), catedrático de la Universidad Nacional de Colombia, y profesor adjunto de las Universidades Rockefeller de Nueva York y Estocolmo. Además, es fundador y actual director de la Fundación Instituto de Inmunología de Colombia, de la Fundación Asociada a la Universidad Nacional de Colombia, y del Centro Colaborador de la Organización Mundial de la Salud para el desarrollo de vacunas sintéticas contra la malaria, la tuberculosis y la lepra. Asimismo, es autor de más de 300 artículos científicos en revistas internacionales.

El trabajo del doctor Patarroyo está dirigido a la búsqueda de soluciones para las enfermedades que afectan principalmente a los habitantes de los países en desarrollo, mediante la obtención de vacunas. En 1980 inició los trabajos sobre la malaria y en 1987 obtuvo la primera vacuna contra esta enfermedad. El Instituto de Investigación (FIDIC) dirigido por el científico, lidera también la producción de vacunas contra otras enfermedades infecciosas, como la tuberculosis y la leishmaniasis. El método que utilizan de síntesis química permite que las vacunas puedan fabricarse en grandes cantidades, a precio reducido, y que sean estables a temperatura ambiente.